El Cuervo de la Peste
Las pestes que asolaron las poblaciones en la Edad Media llegaron a Cañamero. La tradición cuenta que el pueblo estaba un poco más al sur que el actual, abasteciéndose de agua en “La Fuente del Pino”.
Dice la leyenda que un cuervo se acostumbró a beber de dicha fuente, contaminando el agua y transmitiendo la enfermedad y la terrible muerte por peste a los habitantes.
Como consecuencia, el pueblo fue quemado y trasladado al emplazamiento actual. El pobre ave cargó con la culpa que les correspondería seguramente a las ratas portadoras de pulgas y transmisoras reales de dicha enfermedad.